La primera aparición de Tarzán en la pantalla, encarnado por el petreo Elmo Lincoln.
Ocupa un lugar en el mundo del celuloide no por ser memorable –que no lo es- sino por haber recaudado más de un millón de dólares en tan tempranos años, equiparándose al masivo éxito de "El nacimiento de una nación" de Griffith. ( El Libro Gordo de los Superhéroes.)